sábado, 6 de junio de 2009

TRABAJAR POR ELEVAR EL NIVEL DE SALUD DE LA POBLACION


En los últimos doscientos años la esperanza de vida de las poblaciones de todo el mundo, ha aumentado considerablemente, llegando a niveles difíciles de imaginar hace pocas décadas atrás. Mientras que la expectativa de vida al nacer, para la población mundial, era de aproximadamente 30 años en el año 1800 hoy supera los 65 años.
Por otra parte el crecimiento de la población mundial se ha disparado en la segunda mitad del siglo pasado. A comienzos de la década del 50 se estima que la población del mundo alcanzaba los 2500 millones de habitantes y hoy supera los 6000 millones.
Dentro de este proceso, América Latina que contaba 166 millones de habitantes en 1950 superó los 500 millones en el año 2000 y la Esperanza de Vida al nacer es de 73,5 años, con rangos que van entre 65,2 años en Bolivia y 78,4 años en Chile.
Dado este contexto se podría imaginar que la situación de las poblaciones ha mejorado, siendo que cada vez más personas viven más años. Pero las cosas nos son así y observamos que estos promedios esconden realidades de una gran desigualdad…
Una definición que nos acerca a la concepción humanista de la salud ve en ésta un proceso histórico y social de creciente bienestar físico, psíquico, social y ambiental que debe involucrar a todas las personas sin distinción.
Es un factor fundamental del desarrollo humano y no es posible pensar en éste si no va acompañado de una mejora en los indicadores de salud de toda la población.
Pero estos indicadores de bienestar y salud no pueden agotarse en considerar el crecimiento de la esperanza de vida o la disminución de la mortalidad infantil, porque si bien las poblaciones viven más, no por ello viven mejor, con mejor salud o con mayor bienestar.
Por otro lado, si bien es fundamental trabajar por mejorar el acceso de los sistemas sanitarios de atención, estos en general actúan cuando la salud se ha perdido y muchas veces cuando la posibilidad de su recuperación es difícil.
Por esto pensamos que más allá de trabajar por mejorar el acceso a los sistemas de atención en la región, de trabajar por mejorar en oportunidad, integralidad y calidad la atención que se brinda, es imperioso trabajar por definir e impulsar aquellas acciones que tiendan a elevar los niveles de salud de la población. (Conclusiones de la mesa de Salud del 3er. Foro Humanista Latinoamericano, Buenos Aires 2008)

jueves, 4 de junio de 2009

ESTE SABADO 6 DE JUNIO EN COMUNICACIÓN DIRECTA

- SEGUIMOS ANALIZANDO LA VIOLENCIA EN LOS DISTINTOS AMBITOS DE LA SOCIEDAD

- SALUD: QUE ES LA GRIPE A – COMO SE PREVIENE – QUE MEDIDAS SE TOMAN DESDE EL ESTADO – ENTREVISTAS CON EL DR. OSVALDO COTELLA, EPIDEMIOLOGO Y DR.ALEJANDRO FERRO, SECRETARIO DE SALUD DE GENERAL PUEYRREDON


- A 120 DIAS DE LA MARCHA MUNDIAL, COMIENZA UNA NUEVA CAMPAÑA DE ADHESIONES
- LA SITUACION DE LOS SIN TECHO: COMIENZAN A APARECER LAS SOLUCIONES PARA LAS FAMILIAS DESALOJADAS EN EL MARTILLO
- LOS MICROS: NOTICIAS DESDE EL FUTURO, AULA MAGNA Y LA MUSICA DE LA MARCHA MUNDIAL
- EL BOLETIN DE NACION HUMANA
- UN NUEVO SEGMENTO: ""HASTA CUANDO?", CON DIEGO CAPUSOTTO
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domingo, 31 de mayo de 2009

Violencia en el Fútbol: Entrevista a Mónica Nizzardo de Salvemos al Fútbol

Editorial 30-5-2009 - VIOLENCIA EN EL FUTBOL


Desde hace varias semanas venimos tratando en nuestro programa la problemática de la violencia en diferentes ámbitos de nuestra sociedad: debatimos sobre la violencia ejercida desde el estado contra los sin techo en el desalojo del Barrio 15 de enero, analizamos los distintos casos de violencia familiar y el aumento de ésta en nuestra ciudad, la semana pasada nos metimos de lleno con los medios de comunicación y la exacerbación que éstos hacen de los hechos de violencia, generando un producto de fácil consumo. Hoy seguimos en este “laboratorio” de análisis y propuesta analizando otra forma de violencia: la que se ve alrededor de los espectáculos deportivos, principalmente en el fútbol.
Decíamos en nuestro editorial anterior: La violencia es una epidemia social, un fenómeno existencial de la época que se esparce en las sociedades como una mancha de petróleo que todo lo contamina, es un problema personal y social que se expresa en todos los ámbitos de la sociedad. Sin embargo esta definición no nos inhabilita para analizarla separadamente en cada uno de esos ámbitos.
La violencia en el fútbol no escapa a las causas enunciadas en los casos ya tratados, pero se agregan otros ingredientes que hacen muy difícil encontrar paliativos o soluciones a corto plazo, como por ejemplo:
* El negocio del futbol es muy grande y la corrupción es alimentada por todos lo que forman parte de este negocio.
* La preparación de los policías que actúan en estos espectáculos es, generalmente, pésima.
* Las malas instalaciones de los estadios y la falta de condiciones de seguridad en la mayoría de ellos.
* El tratamiento que hacen los medios de difusión dedicados al futbol, que plantean los partidos como batallas o como si en ellos se jugara el destino de cada hincha.
Hoy en día ir a ver un partido no resulta tan placentero como décadas atrás: ahora un resultado desfavorable, un error en un fallo del árbitro, una mala tarde para un equipo, puede convertir ese momento tan esperado en una tragedia, en donde un grupo de hinchas enardecidos quieren derribar un alambrado para sacarse la bronca o no dejar que el visitante festeje. Inmediatamente aparecerán las fuerzas del orden y con su habitual poder de disuasión repartirán palos y balas de goma indiscriminadamente a niños, jóvenes y ancianos..
Hay un factor que no debemos soslayar en este análisis previo: la relación entre los dirigentes y los llamados “barra bravas” en el fútbol es cada vez más evidente, a quienes se los alimentan con entradas, viajes y otros favores.
Sea por miedo, utilización política o negocio, la relación barras-dirigentes queda expuesta en muchas oportunidades y en casi todos los clubes.
Pero también los actores del espectáculo tienen su responsabilidad: Los jugadores y los árbitros dan lugar a las suspicacias del juego. Lo peor de la sociedad se expresa en el fútbol argentino: Los jugadores viven simulando y alcahueteando, festejan una tarjeta amarilla o roja recibida por un rival como si fiera un gol de su equipo. Los ejemplos abundan.
Dice Juan Pablo Varsky, uno de los conductores de Futbol de primera en el diario La Nación: "¿Por qué el comportamiento de los hinchas?, podemos preguntarnos, cómodamente sentados en nuestro sillón. Ante la humillante exclusión social que sufren muchos jóvenes de la provincia de Buenos Aires (esa exclusión que vemos en los medios, pero no padecemos en persona), pertenecer a un grupo y tener una identidad no es un consuelo menor. Es la posibilidad de aferrarse a "algo" y ser alguien en la vida
Son los propios dirigentes de los clubes y a los referentes políticos que recurren permanentemente a sus servicios de protección y aprietes. El lema de los barras parece ser: "Si ellos roban, nosotros les robamos a ellos". ¿Hace falta meterle miedo al DT para que se vaya? Marche una amenaza por acá. ¿El intendente necesita gente para un acto? Vamos todos para allá. ¿Hay una forma de callar críticas contra el manejo fraudulento de los clubes? Sí, haciendo participar a los muchachos.
En tanto, el hincha argentino es visto en el exterior como el gran actor de nuestro fútbol. Es el que más alienta, el que más espectáculo da. Se habla más de la pasión del hincha que de la calidad del juego. Muchas bandas de rock sueñan con tener un tema cantado por una hinchada. Aunque en la versión cancha se hable de drogas y muerte
Identificada por los barras como una hinchada más (y no como fuerza pública), la Policía cuenta en su base con hombres provenientes de los mismos sectores de pobreza y exclusión que aquellos a los que debe reprimir. El trabajo no está bien remunerado. Aparecen el resentimiento y el descontrol. Para un barra, robarle la gorra a un policía vale más que llevarse un trapo rival.
¿Soluciones? Con educación, se atacan las causas de este drama. Llevará mucho tiempo, es una cuestión de largo plazo. Con justicia y gestión, se atacan los efectos. Aquí sí se demanda una urgente intervención del Estado y de la AFA. Nuevas leyes, reestructuración del fútbol y voluntad política para llevar adelante las reformas."

viernes, 29 de mayo de 2009

Seguimos analizando la violencia en los distintos ámbitos sociales, sumate al laboratorio. Este sábado 30-5 debatimos sobre la Violencia en el Fútbol


Entrevista en vivo: “Salvemos al futbol”, Asociación formada por hinchas y ex dirigentes que trabajan por un Fútbol sin Violencia

- ¿Cual es la responsabilidad de los dirigentes? ¿Son los únicos responsables?
- Los medios de comunicación fogoneando batallas en vez de encuentros deportivos.
- El rol represivo de la policía
Lo debatimos con vos:
¿Se puede volver a ir a un estadio a disfrutar de un partido de futbol?
Deja tu comentario o tu pregunta aquí, en el blog o por mail en comdirecta@yahoo.com.ar

Rafael Correa recibe a Coordinadores de la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia

domingo, 24 de mayo de 2009

Entrevista a Lía Mendez, Candidata a Diputada Nacional

Charla con el periodista Javier Germinario sobre violencia en los medios de comunicación

El marketing de la Violencia (Editorial 23-5)


Cuando hablamos de medios de comunicación, hablamos de instrumentos para facilitar la información, la interlocución y el diálogo entre las personas. Hoy a los diarios, radio y televisión deben sumarse sin dudas, la publicidad, la telefonía digital y por supuesto Internet que han revolucionado la época y han ampliado la diversidad del discurso comunicativo.

La violencia es una epidemia social que no se puede resolver en soledad ni contrarrestándola con elementos de supuesta seguridad o defensa personal, ya que la violencia, es un fenómeno existencial de la época que se esparce en las sociedades como una mancha de petróleo que todo lo contamina, es un problema personal y social que nos transforma en partes de una maquinaria compleja que consume y expulsa hacia el mundo actos deshumanizantes.

Dice Silo en su primera Carta a mis amigos, en 1991. “Nunca antes el mundo estuvo tan comunicado, sin embargo los individuos padecen cada día una mayor incomunicación”. Transpolado al campo de los medios, cada vez tenemos más medios para comunicarnos, sin embargo cada día aumentan significativamente las depresiones, las angustias, los miedos, los ataques de pánico y sus consecuencias trágicas entre nosotros. Cada vez hay más acceso a la información de todo lo que sucede con el ser humano en cualquier lugar del planeta, sin embargo paralelamente crece el analfabetismo funcional, el desinterés por el otro, la pérdida de la compasión, el aislamiento, el fraccionamiento de las luchas sociales y el “yo me ocupo de mi vida”, como si ésta estuviera ajena a las vidas de los demás.

En la era de la tecnología digital, la velocidad con que viajan hechos de suma violencia, parece ser un elemento muy importante a considerar que a veces hace perder la comprensión de un fenómeno que se potencia a cada instante.

Existe lo que muchos llamamos “la opinión publicada”, es decir, algunos títulos con breves copetes introductorios fijados por dos o tres grupos de personas que concentran varios medios por los se desparrama dicha opinión.
Todo es cada vez más rápido, más desestructurado, menos conceptual, más titulado. Se nos suele decir desde los medios implícita o explícitamente “esto es lo que usted tiene que saber antes de salir de su casa”.

Existe una suerte de máxima en el medio, que conlleva en su seno una concepción violenta y que dice “lo que no pasa por la TV no existe”. ¿Quien es el que señala lo que hay que decir, como lo dice y a quienes niega existencia social?. También esta máxima puede explicarnos por que la gente es capaz de hacer cualquier cosa (incluso la más humillante o descalificante) con tal de tener su minuto de fama televisiva. ¿No será que se le ha dado una ponderación desproporcionada a un instrumento y esto está generando muchos problemas sociales porque estimula y profundiza la confusión y la pérdida de valores humanos ya existentes?

Tomemos por ejemplo, las dificultades que atraviesa hoy el principio de independencia que se sostiene aún en las escuelas de periodismo pero no así en las cabezas de muchos que lo estudian, o bien aquella reiterada frase que la televisión es un servicio, cuando el acceso a la misma no se facilita para estratos sociales de menores recursos (a menos que sea redituable mostrarlos), o para temas que le puedan interesar a la gente, o bien considerar lo que cuesta enfocarla al servicio de la de la educación y la prevención en salud por ejemplo.

La pregunta que nos surge ¿Cual podría ser el rol de los medios de comunicación en un escenario en el que las personas de buen corazón, aquellos que llevan otra actitud humana más inclusiva y que luchan por cambiar el estado de las cosas sin marginaciones, pudieran manejarse con verdadera libertad de prensa y así torcer el rumbo de los acontecimientos?

Los medios son sólo los instrumentos y su rol siempre estará sujeto a la decisión de las personas, por lo que culpar a la televisión o a los medios de hoy de la pérdida de valores es un error conceptual, ya que la situación es exactamente a la inversa, se llega a la televisión de hoy porque hay valores sociales que han entrado en crisis y la gente se ve reflejada en eso que ve o quiere ser.

Es violencia la falta de comunicación, la degradación, la hipocresía, la obsecuencia, el maltrato, la humillación, la descalificación, la tortura, la falta de espacio a las minorías. Es violencia también, la manipulación, la falta de libertad, la presión, la imposición, la tergiversación intencional y la precariedad laboral, la vulgarización de lo profundo, la calumnia y mucho de lo que vemos en los medios de comunicación convertidos en medios de difusión masiva medidos por un elemental sistema de estadísticas de dudosa calidad como es el rating, con el cual se nos quiere convencer que lo que hay es lo que la gente quiere ver.